viernes, enero 20

Experiencias Libreras (3) – Lectores Compulsivos

Para revivir la sección he decidido centrarme sacar a colación el tema de la acumulación de libros. Somos amantes de los libros, ya sean viejos o nuevos, pasta dura o pasta blanda, juvenil o adulto; simplemente los amamos y por ellos los compramos, pero ¿compramos en la medida que leemos?

Hace poco fui a la librería a buscar los libros de Sherlock Holmes de Conan Doyle pero no dí con ellos y decidí deambular por las estanterías, entre ellas me encontre con un joven rebuscando en la sección de fantasía y ciencia ficción, pensé que estaba buscando algo en particular así que no lo interrumpí pero mi hermano (haciendo alarde de su actitud metomentodo) me pasó algunos libros que ya tenía y así se lo expresé, pero tuve la mala suerte de que el joven me escuchó y me preguntó por uno que no había leído porque no me llamaba pero que aun así compré, antes de mentirle decidí ser sincera y decirle que no lo había leído todavía, el joven se volvió y siguió buscando, mientras yo me sentía como una compradora compulsiva de libros.

Sí, somos compulsivos al comprar libros porque siempre queremos más y más; no es un problema grave, mientras leamos en la medida que compramos, pero no siempre es así. Hay meses en los que compramos cerca de cinco o seis libros (tal vez más) pero sólo leemos dos o tres, así quedan acumulados los demás y el siguiente mes compramos otros dos pero no leemos nada -por falta de tiempo-, si las matemáticas son correctas tendríamos cinco o seis libros en estado pendiente.

Como ven, los libros se acumulan a un ritmo alarmante y sin que lo notemos llegamos a tener una biblioteca completa dedicada a los pendientes. Lejos de alarmarnos por el hecho de tener tantos libros sin leer, somos felices por estar rodeados de libros, por tener ese olor tan único y peculiar que nos encanta; pero caemos en la acumulación sin darnos cuenta, un tema delicado y con severos problemas si no lo tratamos a tiempo.

El tema es tocado por varios bloggers desde el mismo punto de vista: los retos. Hay para escoger pero todos llevan al mismo fin, disminuir la montaña de pendientes. Para muestra está el reto de Niva (Adios Pendientes), el reto de Beleth (Reúne los puntos), el reto de Tooru (Si lo leíste, lo describes) y un sin fin de ejemplos más. Pero me he dado cuenta de que los retos no son suficientes, porque siempre está la personalidad compulsiva que todos tenemos en los temas de interés; si un libro nos gusta (ya sea por su portada o su sinopsis o las reseñas de la red) vamos a hacer todo lo posible por conseguirlo, así tengamos 100 libros o más sin leer.

Claro que también están los que se controlan, los que en un mes o más no compran libros hasta que hayan leído un número fijo de libros y rebajado la montaña de pendientes. Pero tarde o temprano siempre caemos, compramos el libro de moda o el libro que llevamos buscando hace tiempo.

Como también están los que compran en la medida que leen, que no tienen montaña de pendientes sino un libro en la mesilla de noche que es el libro en curso, que tienen la vista fija en la próxima compra y están reuniendo el dinero.

Lejos de la impresión que he podido dar, estoy completamente de acuerdo en tener esa pila de libros pendientes. Aunque tener que escoger la siguiente lectura en ciertos momentos es un completo dolor de cabeza, hay momentos en que me agrada tener libros sin leer porque así puedo leer dos o tres libros al mismo tiempo. Además me puedo sentir como en el cielo al estar rodeada de libros.

Los libros son mi bendición pero al mismo tiempo mi perdición.

Quisiera conocer la opinión de mis seguidores al respecto, ¿son amantes de los pendientes? o por el contrario ¿son de los que leen en la medida que compran?

6 comentarios :

Nea Poulain dijo...

Sí, me pasa. O me pasaba antes de que me empezaran a racionar el dinero de los libros y que me leyera un libro de lectura rápida. Desde entonces no compro tanto y leo más rápido (???

Sí, creo que seguido, pasa, que acumulamos libros. A mí hace tiempo me pasaba demasiado, y mi torre parecía no tener fin, pero de buenas a primeras nada me interesaba y deje de comprar. Así acabe con la lista de pendientes enormes.

Así que ahora me dedico a descargar libros porque el dinero no está para aventar para arriba (y algunos libros no llegan a México u.u') mientras espero la feria del libro para salir con un cargamento inmenso... y por supuesto, volver a acumular.

Nea.

Tooru Hally Beelia Potter dijo...

¡No me restriegues en la cara mi gran defecto actual! (Bell lloriquea en un rincón).

Lo siento, me fui al drama. Pero es que me sentí identificada. Al menos en los últimos... ¿tres, cuatro meses? (Bell está fuera de servicio, por eso no hace cuentas en este momento, jajajaja). El punto aquí es que, ganando mi propio dinero y una vez que pago lo que debo pagar, me dedico a vagar por las librerías y si hay algo interesante, me lo compro. En serio, tengo un par de torrecillas compuestas por mis pendientes. Sé que voy a leerlos. Y sé que no me durarán mucho. El "pleito" ahora lo traigo con "Tinísima" (larga historia), pero creo que ya voy a acabar ese libro.

Por otro lado, en mi casa ya ni les extraña. Lo único que hacen es menear la cabeza y ponerme cara de "¿más libros?". No pueden decirme gran cosa, soy adulta, económicamente activa, de vez en cuando aporto a la casa y es el único "vicio" que tengo, jajaja. De vez en cuando me contengo (en toda esta semana no compré ni un libro, pero mañana pienso hacerlo, jajaja) y soy consciente de que debo buscar las actualizaciones pertinentes de mi profesión (vamos, que voy a comprar mañana la Fisco-Agenda 2012, si es que la encuentro, es un tabique lleno de leyes fiscales al cual aborrezco pero que necesito mucho).

A diferencia de Nea, no soy mucho de descargar libros, a menos que no los encuentre en México por más que los busque. Estoy chapada a la antigua, prefiero el ejemplar impreso, usar separadores, admirar las portadas en vivo, incluso tocarlas (algunas están en relieve o son con ilustraciones preciosas). Sí, soy todo un caso.

Bueno, me voy. Quizá me ande "peleando" otro rato con "Tinísima", que para una parte interesante que leo y va siendo de lo último, dan ganas de zarandear a Poniatowska (ya te enterarás en mi blog, será mi primera entrada para mi propio reto, jajaja).

Cuídate mucho y nos leemos pronto.

Eterna Lolita dijo...

Es una tortura tener tantos libros pendientes que te encantan y no poder hacerlo por los putos exámenes ¬¬ Y aún así compras más y más y más!! Es una enfermedad XD

Lau Parra dijo...

Soy adicta a los pendientes :c puedes creer que aún tengo pendientes algunos de la feria del libro que fue en Septiembre? me sineto muy mal cuando mis papás me dicen: Laura yo no le voy a dar ese libro usted ya tiene como 8 sin leer y yo quedo como mala hija, malgastadora y sobretodo siento que dicen la verdad jajajaja
Besitos ^^

Maii dijo...

Hola!
"Los libros son mi bendición pero al mismo tiempo mi perdición" más razón no podías tener, me siento totalmente identificada!
Tengo una montaña de libros pendientes, pero sin embargo quiero más y más, te aseguro que si entro en una librería voy a salir con algo!

Besos :3

brujitamorada dijo...

Soy adicta a los pendientes, y eso que intento controlarme. Constantemente pienso en que voy a leer todos los que tengo pendientes y cuando lo haga volveré a comprar, pero no tengo remedio, siempre pico,jejeje
Besos