domingo, julio 28

Experiencias Libreras (7) – Lo que llamo descargas ilegales

Hace un mes más o menos que ya estamos en verano pero hasta ahora logro recuperarme de la pereza que trae consigo esta época del año y sentarme frente al pc a escribir; porque sí, el verano es mucho más que arena, mar y sol; el verano es esa afamada enfermedad que te impide leer a tu ritmo normal, pero fuera de eso es la época del año que más espero después de navidad, porque el calor hace volar mi imaginación a tierras nevadas y por esos lares se habla de las descargas ilegales, que yo denomino digiilegal en el caso de los libros.

Prometo no irme por las ramas mucho.

Vamos a sincerarnos un rato, ¿cuántos de nosotros ha descargado un libro por internet y lo ha leído sin pagar un céntimo?... Uh, ¿ninguno? ¿seguros?... Les mejoraré la pregunta ¿cuántos de nosotros ha estado comiéndose las uñas durante la espera de un libro?... Eso esta mejor, me gusta que participen un poco, carajo... Ahora, ¿cuántos de nosotros, desesperados por el libro, nos hemos dado contra un muro al ver el escandaloso precio de tu precioso?... Bien, eso esperaba... Así que regresemos a la primera pregunta, y por favor sean sinceros, ¿cuántos hemos caído en la tentación de poner en la barra de búsqueda título del precioso descargar pdf gratis?

Y como sé que fueron sinceros al responder las preguntas, me dispongo a desvariar, perdón a hablar del tema por el cuál estoy escribiendo esto en medio del verano. Las descargas de PDF gratis, malas o buenas, se realizan y yo acepto haberlo hecho y seguirlo haciendo. No voy a ir de descarada a decirles que no lo he hecho, cuando lo he admitido aquí y allá, llamándolas digiilegales y prometiendo comprar el libro si me gustaba en físico en cuanto lo viera. Así que hablará la voz de la experiencia, bueno no tanta pero algunos años descargando libros si tengo, y les daré un poquito de que hablar durante unos minutos.

Empecemos por las razones que me hicieron entrar y seguir en este mundillo negro de las descargas ilegales.

1. Mi ciudad natal olvidada por las editoriales.

Así es, no siempre viví en una ciudad con librería y fácil acceso a libros como ahora; si tengo que ponerlo en palabras, mi ciudad fue aquel punto olvidado del mapa de Colombia del cuál pocos conocían, pero que era importante en algunos sentidos que no interesan. Yo tenía 12 años, entraba a la pubertad y me encontraba con demasiado tiempo libre que no sabía en que ocupar, luego de muchas horas de aburrición, de días grises sin nada que hacer más que matar mis neuronas con programas vacíos de televisión y de comer como una marrana para pasar el rato; me decidí a buscar cosas que leer.

Lo acepto, a los 5 años me encantaba leer, creo que antes, pero luego le fui perdiendo el cariño debido a mi posición geográfica. Así que volvamos a la historia: buscando que leer; empecé con fanfic, esas historias de cuidado sacadas de las mentes de cientos de chicos y chicas adictos al anime, libros, películas y programas de televisión; durante un tiempo fueron entretenidos, me leía 5 o más diarios, los días volvieron a tener color y luz, no comía como una marrana y ya no sopesaba la idea de volverme una científica malvada para conquistar el planeta. 

Con el tiempo los fanfic se convirtieron en historias originales, algo así como libros pero publicados en internet por personas de mi edad o más, algunos eran increíbles, otros no tanto. En fin, que con el tiempo me cansé de ver en los comentarios del autor antes del capítulo de turno la recomendación de cierto libro (Crepúsculo, para los que no sepan que inicié mi adicción con él) y pues ahí fue, descargué el bendito libro y me volví adicta, no sólo a los libros sino también a descargarlos

Y es que, como ya he dicho, mi ciudad no tenía una librería, la más cercana quedaba a dos horas en carro y como salía más caro el caldo que los huevos, pues ahí fue, las descargas son lo mío, baby.

2. Porque mi país también está en la lista negra de las editoriales y librerías.

Puede que no con todos los libros ni con todas las editoriales ni todas las libreías, pero desde hace mucho que vengo pensando esto y no encuentro otra razón por la cuál se demoren TANTO en publicar un libro por aquí. Entiendo que lleva tiempo declarar los impuestos de un libro (que no creo que sea eso, pero ahora no me acuerdo bien del asunto), ni hablar de traerlos desde España o México u otro país (porque la mayoría de mis libros tienen la frase impreso en... y no precisamente Colombia) sea cosa de un día para otro, pero no entiendo como un libro que se publica, por ejemplo, el 1 de Enero en España llegue a mi país el 20 de Enero pero del año siguiente.

Claro que también están las excepciones, donde a sólo dos meses se tiene el libro o algunas más campeonas que las tenemos a los días de ser publicadas en España. Pero estas excepciones están contadas con los dedos de la mano.

Pero el meollo de la lista negra está, más que la publicación (que tengo pocos libros que dicen impreso en Colombia), en la disponibilidad de libros. Entiendo que Colombia no tiene fama de ser un país lector, lo sé, leí las estadísticas, pero por favor ¿cómo es posible que la única forma de conseguir Vampire Academy sea ordenándolo por Internet que ir a la librería que queda a una cuadra de mi casa? Pequeña historia: voy toda feliz a preguntar un libro de esta saga y me dice el vendedor que no lo tienen en stock pero que puedo entrar a internet y ordenarlo que en unos días me llegará a la comodidad de mi casa, ¡por favor! ¿Entonces para qué tienen las tiendas?

Claro que puede ser que la saga sea muy rentable y ya otras almas se hallan llevado las copias disponibles de la ciudad; pero esto me lleva al punto del stock de una librería, entiendo que no pueden tener mil ejemplares de cada novela, pero al menos intenten tener los suficientes cuando la novela vende o cuando creen que van a vender. Varias ocasiones me ha ocurrido que me llevo el último ejemplar de la tienda, todo olvidado con un poco de polvo y unas cuantas magulladuras.

¿Soy tan poca cosa que no merezco al menos una fecha de publicación decente? ¿Valgo tan poco como lectora que no merezco tener un ejemplar decente y un stock aceptable? Si es así no me pueden culpar por preferir ser una pirata y descargar los libros, al menos de estos tengo más stock y están en mejor estado.

3. Los desorbitantes precios de los libros.

Y aquí pongo mis manos al fuego al declarar que la blogosfera se encuentra en este mismo dilema sin importar el huso horario en el que vivan. ¿Se han encontrado con el precioso un día de paseo por la librería y van todos contentos a comprarlo hasta que deciden darle la vuelta y ver el precio? ¡Santo Precio!, ¿por qué eres tan alto y yo tan pobre? Y puede que me digan que algunos libros lo valen, no voy a mentir yo lo he dicho, pero hay unos que no y unas ediciones que no justifican el precio.

No me voy a gastar más de la mitad de mi mensualidad comprando un libro que no me gustará, así que ¿por qué no darle primero una probadita? ¿por qué no asegurar mi inversión de antemano? Así es, el precio de los libros ha hecho que primero quiera descargarlo, probarlo, decidir y luego comprar. Es más seguro, además de que si el libro resulta ser el bodrio de los bodrios está a un sólo click de ser declarado culpable y luego llevado a la hoguera. Claro que también están los preciosos que, sin importar el precio, los adquiero de antemano. Pero eso no borra el pecado del elevado precio.

Otro minuto de sinceridad ¿alguien ha visto que el precio de los libros bajen cuando las ventas son pocas?... No, yo creo que sí, porque sucede muy a menudo. Recuerdo cuando los libros sólo costaban 10 euros o menos, ahora perfectamente los podemos ver que cuestan más de 20; entiendo que la moneda va perdiendo el precio y el mercado debe aumentar el costo de lo material para mantener un cierto equilibrio, pero por ejemplo aquí en Colombia donde se supone que casi no leemos ¿es rentable tener un libro de más de 10 euros cuando me los puedo gastar en ropa? No, por eso soy fiel al pensamiento que no se lee porque es un lujo, al menos hasta que se encuentran las descargas ilegales y se convierte en un lujo de todos.

Pero debo admitir que hoy en día hay muchas opciones más allá de las descargas, cómo las lecturas eBook pero recuerden que comprar un lector eBook también es cosa de dinero, al que no todos tenemos fácil acceso.
Entonces, una vez expuestas mis razones, que considero válidas, ¿se me acusa culpable de piratería?

Apunten, preparados, disparen los comentarios.

Espero haber hecha amena la lectura, siéntanse libres de criticar éste punto también.

10 comentarios :

Bella dijo...

No eres culpable de nada. Los culpables son las editoriales para vender un archivo digital a precio de oro y hacernos imposible comprar más de uno sin arruinarnos por el resto del mes.
Besos :3

Nina dijo...

Creeme nada mas frustrante que no poder conseguir todos los libros que quieres porque aqui no se publican xDDD o simplemente no llegan. Es odios y frustrante. La unica alternativa que nos queda es Amazon :_: porque ni Booky tenemos!

Verota dijo...

Creo que aquí la culpa es 100 % de las editoriales. Me declaro culpable de descargar un montón de libros al mes casi por las mismas razones que tú. Siempre que descargo un libro y me gusta espero a que salga la versión de bolsillo (o vintage) para comprarlo preguntándome ¿Por qué las editoriales no sacan la versión económica de inmediato?. Lo mismo con los ebook. Cuando el ebook está barato, hago el esfuerzo para comprarlo, pero si no, no voy a pagar 10 dólares por un ebook si la versión en papel económico vale a lo mas 15.
Creo que el mundo editorial está mal enfocado y pierde un montón de ventas por no sacar de inmediato la versión económica de los libros y vender los ebook a un precio desorbitante.

Nos leemos

Claudia S. dijo...

Yo también soy culpable si asi nos quieren llamar. Generalmente cuando descargo un libro es porque quiero saber que tan bueno es, antes de comprarlo en fisico, asi me evito el problema de gastar un dineral en un libro que no me gustó. Yo siempre mantengo indignada con los precios de los libros, porque comparando con los precios en Amazon o Book Depository, aqui son 10mil o 20mil pesos más caros. Otra alternativa que uso es Netgalley, para leer libros en ingles gratis, y evitar un poco la descarga ilegal. De todas maneras lo seguiré haciendo ante aquellos casos especiales donde no me queda de otra. Asi nos toca u_u
Besos.

Nea Poulain dijo...

La culpa en mi caso no es de las Editoriales que no traen los libros, porque buat, vivo en una capital. En la de México. Y algunos demoran (SM, te estoy viendo), pero de que llegan... ¡LLEGAN! Y eso que las estadísticas de gente que lee por aquí son algo así como una basura.

Y tampoco es que el precio lo tenga, porque pues existen las hermosas librerías de usados donde hay todo. Aunque hay que caminar, y preguntar, si no está en una, está en otra. O sea, que si quisiera libros baratos, iría por allí.

No, la culpa es de mi dinero y de mi cartera. Muchos tienen padres que los mantienen y eso es precioso, pero yo tengo unos padres que satisface mis necesidades y no mis lujos porque no hay dinero para mucho (Bueno, eso dicen ellos, de regalo de cumpleaños me compran iPads a crédito por mil años...). Así que solo tengo una beca que paga libros de la escuela, libros, ropa, películas, discos, copias, copias, copias, copias.

Así que en mi caso, soy fan de descargar libros gratis. Oh, sí. Y no sólo libros. Series (no, verlas en la tele y con comerciales NO es opción aunque tenga cable), películas (no, comprarlas NO es opción porque en mi casa mataron el DVD), comics (¡ESOS SI SON CAROS!), mangas y animes...

En fin, que vivan las descargas ilegales: AMO LO GRATIS.

Seles Lützen dijo...

Sí, eres acusada de piratería.
Pero no, no está mal piratear cuando los precios son un robo.
En mi familia, por ejemplo, hace ya un par de años que me dijeron mis padres que no había dinero para caprichos, e incluyeron los libros. Tuve que ahorrar por mi cuenta para poder conseguirme una Kindle, y poder leerme los clásicos de Amazon que están gratuitos, y es legal tenerlos.
Sin embargo... hay libros que los veo, y quiero leerlos. Miro los precios, y digo: ufff... muy caro. ¿Y si lo compro y ahora no me gusta?
Miro el precio del ePub y es dos euros más barato.
¿Opción? Descarga gratuita.


Tenemos que elegir muchas veces entre que nos roben unos o robar nosotros. Y hay que ser listos :).

¡Besos!

mientrasleo dijo...

bueno, a mi me parece que por muchas razones que demos si pirateamos somos culpables de hacerlo. Lo que también distingo es entre quien descarga un título porque lo quiere y no ve posibilidad de acceso a él y quien presume de haberse descargado mil o tres mil libros, que dan ganas de preguntar si los van a leer en algún momento de su vida. no se, no creo que sea lo mismo.
Y coincido, claro. Las editoriales no deberían de vender un libro en formato digital a un precio muy superior a un bolsillo. Eso no lo entenderé jamás!! y esos lisbros no pienso comprarlos.
Besos

Lunática dijo...

Exactamente, no intento disculparme por ser pirata sino dar mis razones por las cuales he llegado a serlo, razones que ya están fuera de mis manos. Obviamente sólo descargo uno o dos libros, siempre los que todo el mundo recomienda y yo no estoy segura de que me vayan a gustar, además de títulos que sé que no llegarán en un futuro próximo a mi país, de todas maneras si me gustan sé que los compraré para tenerlos.
¡Besos!

Lunática dijo...

En tu caso tienes otras opciones, lo que sucede en mí país es que las librerías de segunda mano de literatura escasean, se encuentran más de libros de texto como los que utilizarías para estudiar y eso. Es una pena.
Jum, los cómics, ¡Dios! Con ellos estoy peor que con los libros. O son demasiado caros o no los encuentro, los pocos que tengo (que es sólo una serie: Evangelion) los compré por internet y fue una odisea que llegaran y el precio no se quedo corto tampoco ¬¬

Anónimo dijo...

El problema para mí es que si no los descargo en pdf no lo leo, porque ningún libro llega a mi mi ciudad, o región u_u