lunes, julio 8

Tardes de Pelis (11) – 127 Horas

¡Hola! Me estoy quedando sin entradas programadas y sin reseñas pendientes, como no he podido leer a buen ritmo por el calor y el regreso a clases he decidido darle más prioridad a las secciones abandonadas y no tan abandonadas del blog, así que ahora les traigo una tarde de pelis con la película más reciente que he visto.

Pacific Rim o Titanes del Pacífico habla sobre un futuro donde la raza humana se ve amenazada por una raza alienígena denominada Kaiju; la llegada de estos seres no es de la forma común, por medio del espacio, sino que se ven transportados por un portal ínter-dimencional que se encuentra en las profundidades del océano Pacífico. Los humanos, desesperados por la supervivencia, han demostrado que en momentos desesperados lo mejor es unirse y trabajar en equipo, así nacieron los Jaegers, robots gigantes capaces de derrotar a los Kaiju.

Reconozco que soy una friki de la robótica, si bien todavía no puedo construir un robot no descarto hacerlo en un futuro, así que las películas donde mis preciosos son los protagonistas son mis favoritas, y si cuentan con un buen trasfondo y efectos excelentes no tengo más que decir.

Desde que vi el primer trailer meses antes del estreno supe que era la película para mí, si bien me he decepcionado un poco hacia el final puedo decir que quede con un buen sabor de boca.

Guillermo del Toro es el director y productor, el cual podemos reconocer de otros trabajos del séptimo  arte como El origen de los guardianes, la trilogía de El hobbit donde es guionista, las entregas de Hellboy, El laberinto del fauno y muchas más. Lo increíble de este director es que además cuenta con experiencia en al literatura con su trilogía de la Oscuridad: Nocturna, Oscura y Eterna. Esta última se han cansado de recomendarla y espero pronto hacer caso. En fin, que los trabajos del mexicano son muy buenos y reconocidos así que es un punto a favor de la película, del Toro nos proporciona una película plagada de acción, momentos cómicos y ligeros toques de amor.

Si bien el argumento se centra en la batalla de los humanos por su supervivencia, me atrevo a decir que hurgando un poco más podemos encontrar: traiciones, ganas de conocimiento, miedo, alianza entre las naciones, fuerza, poco sentido común en algunos casos. A mi parecer se ha logrado un buen balance entre las escenas de acción y las escenas normales (entiéndase escenas donde explican cómo se ha llegado al punto del peligro de extinción y demás). Los actores han hecho un excelente trabajo, he quedado satisfecha con sus interpretaciones.

Mi decepción se centra en lo poco trágico del final, no quiero ser la mala del paseo pero ¿si están en guerra no es una opción que los héroes den su vida? Sí, hubo muertes, pero al final los encargados de salvar el planeta se salvan igualmente, no quiero decir que no debió ser así pero me ha parecido un poco forzado la supervivencia de uno de los héroes, fue como ya matamos a estos dos, a éste dejémoslo vivir salvándolo de la manera más cliché posible. No, no y no, no me convence mucho la suerte de este personaje, pero que se puede hacer, las otras 2 horas y 8 minutos fueron buenas.

Así pues, puedo decir que Pacific Rim hará próximamente parte de mi colección de películas robóticas y que deberían darle una oportunidad. No se decepcionarán y pasarán unas buenas dos horas y pico sentados en el sofá con palomitas y gaseosa.

4 comentarios :

Nina dijo...

Me imagino que es impresionante me gustaria verla igualmente

Mari dijo...

A mí me gusto bastante, adoro las películas tipo sobrevive como puedas y que este basada en hechos reales le da más puntos y todo.

Solcitohh dijo...

Esta peli la vi con mi novio! Estuvo bastante entretenida, el final me impactó un poco,pero si es lo más lógico si querés vivir!
Besitos :)

Priscilla Fuentes dijo...

La vi un sábado de películas en la clase de inglés, y sí, fue buena. No fue aburrido en absoluto verlo en su intento de salir de allí, pero ciertamente no me mató el final, porque me imaginaba que o se moría, o se arrancaba el brazo. En realidad no me pasó por la cabeza en ningún momento que pudieran encontrarlo.