viernes, febrero 14

Experiencias Libreras (8) – Del por qué leo en inglés

Hace ya un tiempo me sincere con ustedes al admitir que descargo ilegalmente libros en la internet, ahora vengo a sincerarme nuevamente al contarles el por qué tome la decisión que más de un bloguero ha hecho, leer en inglés.

Hasta hace algún tiempo me resistía a leer libros en su idioma original, si bien ya leía mangas y veía series, más que nada por mi gran amiga la pereza; pero como buena ingeniera en formación que soy pasé a utilizar mi cerebro racionalmente y sopese mis beneficios, empecé con un libro corto que no se encontraba por ese entonces en mi país, The perks of being a wallflower, y, aunque fue un poco duro al principio, logré engancharme a la lectura.

Con este primer paso logré darme cuenta de lo que me perdía al no aceptar completamente que el inglés es mi segunda lengua, pero también me ha puesto a pensar en lo impensable: Dejar de leer en español. Si me sincero, no quiero hacerlo, pero a veces tengo la sensación de que me irá mejor leyendo en inglés que seguir apostándole a las editoriales de habla española. Entiendo que es necesario vender, pero ¿podrían no pasar por encima de mis derechos como lectora? Merezco un libro bueno y no sólo un best-seller, merezco saber que hay más allá de vampiros con complejo de bailarinas chispeantes, merezco tener en mis manos un libro que juega con mis emociones, merezco una saga de libros que me rompa el corazón... Merezco tantas cosas como lectora, cosas que la literatura en español con frecuencia no puede darme.

Sin querer divagar más pasó a las razones de peso por las cuales estoy engañando al español con su hermano el inglés. De antemano digo que no me arrepiento de ponerle cuernos al querido Español, pero que Inglés es más seductor que ver una gota de chocolate en el abdomen de Downey Jr.

1. A mayor oferta mejor demanda.

Para nadie es un misterio que los países de habla hispana estamos siendo bombardeados con literatura inglesa (entiéndase procedente de USA e Inglaterra, no discrimines), más que nada con los libros que encabezan la lista de ventas o los que se piensa que tendrán buena acogida por una u otra razón.

Así pues es normal encontrar libros con autores algo rarillos y, a veces, impronunciables; y con estos autores vienen sus correspondientes traducciones, que dependiendo de la editorial y del propio encargado puede ser o no buena (tema del que hablaré en otra ocasión, por cierto), pero también puede o no ser adecuada.

Mi bilingüismo no sólo me abre puertas profesionalmente, sino también me las abre a nivel de lectura. Hace un año tuve la oportunidad de ir a Barnes & Noble, la famosa librería de USA, y quede encantada con la oferta de libros que tengo, además de la organización. Con esa visita me di cuenta de los pocos libros que se traen a los países de habla hispana sólo porque no consiguen venderse, o porque las editoriales lo creen así; nada más vean el caso de los libros de steam punk, son tan raros verlos en las librerías españolas como de raro es ver a un cerdo resolver una ecuación matemática.

Así que no siento remordimiento alguno al saber que mi wishlist en GoodReads tiene más libros en inglés que en español, no pestañeo al engañar a mi lengua nativa con mi segunda lengua, no dudo en dejar un libro en español si el inglés me promete mayor diversión. A mayor oferta mejor demanda tendrán por mi parte, si puedo obtener jugosas manzanas ¿por qué quedarme con las semillas?

2. Los precios preciosos.

Vamos, que la diferencia del precio en idioma original y la traducción es un robo a mano armada en algunos casos, si no me crees entra ya mismo a Amazon y teclea el título de cualquier libro que se te ocurra, compáralo ahora con su correspondiente título en inglés, ¿ves la diferencia? Yo sí.

Un libro electrónico en inglés vale menos de 10 dólares, en algunas ocasiones menos de 2, pero los ebook en español no se bajan de los 15 y a veces más; lo que me parece un descaro total. Pero vámonos a lo que conocemos todos, el precio de un libro físico tapa blanda en inglés perfectamente es de 9 dólares -algunos cuestan más pero ya es cuestión de calidad de papel y demás insumos- y ese mismo libro en español se sube a 25 dólares o más -que he pagado por libros de más de 30 dólares en más de una ocasión-. Bien, sé lo que piensan, esta chica no está pensando en la aduana ni en los impuestos, vale que no pienso en ello porque no sé exactamente cuánto cuestan y no me gusta hablar de cosas que no sé, pero lo que sí sé es que nada, nada justifica que el precio de mi libro se vea triplicado y a veces hasta multiplicado por cuatro cuando se traduce.

También sé que los autores deben vivir y no sólo de pan, igual que los traductores, pero ¿es justo que yo no pueda comprar el libro por el precio desmedido que le ponen en español? No, no lo es y nunca lo será; que tengo derechos, queridos, y exijo que la lectura no se convierta en un lujo que no me pueda permitir.

Prefiero mil veces tener que apañármelas con el precio del envío, que en Amazon no es nada barato, que tener que seguir de tonta pagando por el mismo libros 20 dólares más de lo que me costaría mandarlo a traer.
Así pues, me he vuelto una lectora bilingüe que está orgullosa de serlo, así signifique mantener una doble relación, no me arrepiento de ponerle los cuernos a mi idioma original de vez en cuando. De que te engaño, te engaño Español, mi sensual Inglés es imposible de ignorar por más tiempo.

Apunten, preparen... ¡Disparen comentarios!

2 comentarios :

Nina dijo...

Yo tambien soy bilingue aunque me custa leer fluidamente en ingles. estoy deacuerdo en todo lo que mencionas. es mejor leer en el idioma original

PD: suertuda tu que has ido a usa xD

Claudia S. dijo...

A mi me ha tocado recurrir a leer libros en inglés por la cuestión economica, las veces que he traido libros de Amazon lo hago con otra mercancia que trae mi hermano para que así me salga barato mi parte del envío xD Y de esa forma me salen más economicos que comprarlos acá. Además los compro en pasta dura, por un precio de un pasta blanda aqui! A eso agregale que me encanta las ediciones en pasta dura. También compro libros que acá no se consiguen. Definitivamente leer en inglés me parece mucho mejor!
Besos :)