jueves, abril 17

Every boy's got one – Meg Cabot

Cartoonist Jane Harris is delighted by the prospect of her first-ever trip to Europe. But it's hate at first sight for Jane and Cal Langdon, and neither is too happy at the prospect of sharing a villa with one another for a week –not even in the beautiful and picturesque Le Marche countryside. But when Holly and Mark's wedding plans hit a major snag that only Jane and Cal can repair, the two find themselves having to put aside their mutual dislike for one another in order to get their best friends on the road to wedded bliss –and end up on a road themselves... one neither of them ever expected.

Meg Cabot  9780060085469  HarperCollins  328 páginas



La historia se basa en su totalidad en la obsesión de Jane Harris con el amor, una obsesión que no tiene fundamento; la chica defiende a capa y espada el matrimonio de sus amigos a tal punto de pensar obligarlos a finiquitar la boda en el momento en que sufren las dudas normales cuando se aproxima la fecha. Esta obsesión irracional la hace insufrible, por lo que al ser nuestra narradora en gran parte del libro la lectura se vuelve cuesta arriba.

Aunque no sólo su obsesión la hace insufrible, si es la razón de mayor peso, también se puede encontrar su torpeza ya más que utilizada en este tipo de novelas y su constante terquedad; a lo último diré que está bien ser terco, yo misma lo soy, pero de vez en cuando hay que tragarse el orgullo y admitir que estas equivocada, sobretodo cuando el problema no es necesariamente tuyo.

Cal Langdon es el típico chico de historia chick-lit, en otras palabras tiene la personalidad de un pan; la autora quiso convertir al chico guapo de turno en un grinch del amor pero lo único que logro es tener otro protagonista con ideales sin fundamento. No fue tan insufrible leer las partes que el chico narra, pero tampoco aportaban algo nuevo a la historia, bien podrían saltarse dichas partes y la historia no se vería afectada en lo más mínimo.

La unión de los protagonistas forma un campo minado, del cual no hay escapatoria. Desde que se presentaron se podía oler el tufillo de amor irreal entre ambos y el final de película rosa; el desarrollo de los acontecimientos no podrían llevar a un amor tan ferviente como el que se declaran al final, por ello no me lo creo ni me lo paso. La relación amor-odio que pretendía llevar la autora sólo a terminado siendo una excusa barata para meloserias ya más que vistas en las películas romanticonas de los sábados en la noche.

El libro es fácil de leer, el estilo de la autora es desenfadado y ágil por lo que se termina antes de que te des cuenta pero el argumento del libro cae una y otra vez en los, ya más que conocidos, clichés románticos. En retrospectiva, el libro puede pasar perfectamente por el libreto de una película, no me sorprendería enterarme de que se ha adaptado.

Every boy's got one es un libro que posee argumento y potencial pero que no ha llegado a dar la talla; me ha dejado un sabor amargo en la boca y con muy pocas ganas de seguir dándole una oportunidad al género chick-lit.

2 comentarios :

Claudia S. dijo...

Yo no puedo con este tipo de libros, es chick-lit no? Me parecen un poco superficiales y el romance demasiado meloso y demasiado "vivieron felices para siempre"... creo que estos libros no son para mí.
¡Besos!

Nina dijo...

A mi tampoco me gusta el chick lit la verdad >_____> buf mejor leer otra cosa P: