viernes, mayo 2

Carta a un personaje

Mientras escribía la reseña de El temor de un hombre sabio se me ha ocurrido añadir una pequeña carta al personaje que se robó mi corazón para no devolverlo, pero me ha quedado un poco más larga de lo que esperaba y no quería reducirla así que decidí cortarla y publicarla por aparte.

*Puede contener spoilers de El nombre del viento y El temor de un hombre sabio.*
Posadero Kote
Posada Roca de Guía 
Cercanías de Tinuë

Querido Kote,

Aunque no lo creas nos volvimos a cruzar hace poco, una noche entré sin que me vieras a la posada y te vi manejarla con esmero y amor, no tuve el valor de hablarte, por miedo a que desaparecieras otra vez; aún no puedo creer que te hayas convertido en sólo un posadero luego de tus aventuras pero entiendo tu deseo de olvidar, yo también lo desearía si hubiera visto a mi querida familia asesinada.

Lo siento, no quería traer amargos recuerdos. Mejor hablaré de lo que me hiciste sentir a lo largo de nuestra relación, porque puede que para ti fuera algo pasajero, enredos de una noche, pero para mí, mi querido Kvothe, fue más que eso, fue alegría pura.

¿Recuerdas cuando salvaste a aquellas dos chicas de los falsos Edena Ruh? Fue ese día en el que me di cuenta de lo fuertes que eran mis sentimientos por ti, de lo duro que sería decirte adiós para siempre y de lo equivocada que estaba al pensar que habías olvidado; aunque no fue la única vez que me equivoque, también tengo presente la noche en que lloraste en el regazo de Auri, aunque esa vez no lloraste por la pérdida sino por la falta que te hacían.

¡Que tonta! Dije que no traería recuerdos amargos y es lo primero que hago, lo siento tanto, pero ya sabes como soy, una vez empiezo a escribir mis pensamientos estos vuelan por sí mismos en las hojas.

Mejor recordemos juntos lo gracioso que te veías cuando Ambrose te envenenó, empezaste a hacer muchas locuras y ¡hasta preguntaste si te podías comer una roca! No debe ser muy divertido para ti, pero yo todavía recuerdo, con las mejillas sonrosadas, como estuviste a punto de pedirle a Fela que se desnudara por unas monedas, si fuera ella te habría pegado una buena, pero esa chica es todo amor.

También están las alocadas clases del profesor Elodin, que fueron motivo para que te indignaras pero para que yo pasara un buen rato viendo tu cara de fastidio sólo por la peculiaridad del nominador de enseñar; sabes, yo creo que en cierta forma lo que te molestaba no era esa peculiaridad, sino que estabas tan lejos de entender la nominación por su complejidad que descargabas tu ira en el pobre profesor. Admito que sus respuestas sin sentido también me molestaban pero sabiendo apreciar una obra abstracta se descubren maravillas.

Recuerdo cada una de las noches que tocabas en el Eolio y también en Anker's, se te veía tan feliz allá en el escenario, te desenvolvías tan naturalmente como se esperaría de un artista de troupe; como deseo poder verte nuevamente con un instrumento en las manos y no con ese raído trapo que usas para limpiar la barra.

Aún recuerdo la noche en que te burlaste de los poco conocedores de música en Eolio, fue tan divertido verte interpretar tan hábilmente esas dos piezas tan diferentes en complejidad pero igual de hermosas. Amo la forma en que tocas el laúd, ahora que soy consciente de mis sentimientos soy capaz de afirmar que me enamoraba una vez más de ti cuando te veía tocar, aunque también avivabas en mí la llama de los celos al tocar tan devotamente tu instrumento, ¡cómo quisiera que me dedicaras el mínimo de atención que le dedicas al laúd! Pobre de mí y mis deseos imposibles.

Aunque también debo admitir que me enamoraba mucho más cuando te escuchaba narrar una historia, sacabas a relucir tu encanto Ruh y tu parecido con tu padre, ambos eran hombres de historias. 

¿Recuerdas la historia que contó Dedan durante tu pequeño trabajo para el maer? Esa historia me gustó mucho, pero no se comparan con las historias que guardas en tu cabeza Edena, ¿sabes por qué me gustó? Por la frase del anciano que encuentra Jax: "Cuando quieres algo, tienes que asegurarte de que eso te quiere a ti, porque si no, pasarás muchos apuros persiguiéndolo". Todavía la recuerdo y la llevo marcada en mi corazón, tal vez porque refleja lo que padezco al quererte o puede ser lo que tuviste que padecer durante un tiempo por querer a cierta chica de nombre cambiable.

Y no debemos olvidar la pequeña charla que tuviste con Fela y Sim en Anker's, todavía la recuerdo como si fuera ayer, todo porque ese día se confirmaron mis sospechas y se me partió el corazón. Kvothe, ese día te dijeron que estabas enamorado de Denna y tu lo negaste sin convicción, lo negaste sólo porque no tenías una pista clara de lo que quiere una chica, no porque no fuera lo que tu corazón siente, lo que grita.

Que sí, que estoy locamente enamorada de un hombre que ama a otra mujer, por que sí Kvothe, tu amas a Denna, así no estés dispuesto a aceptarlo y yo a escucharlo. Nunca he visto que mires a otra chica como lo haces con ella, ni siquiera a Felurian le dedicas miradas tan llenas de deseo y ansias. Seré masoquista. Esa chica es tu salvación y tu perdición.

Me gustaría verte regresar a Tarbean, no para revivir los momentos amargos, sino para visitar al viejo Skarpi y escuchar otra de sus historias, si bien no son tan buenas como las tuyas sí que tiene varias interesantes. También me gustaría que volvieras a interpretar al noble al que le han robado la ropa, no sólo para ver una vez más tus dotes de actuación tan maravillosas sino también para tener una excusa de ver tu cuerpo. ¡Descarada de mí! Escribir eso en una carta, pero no seré mojigata, todo tú me encanta, eso no lo puedo esconder.

Sabes, nunca antes me había sentido así, nunca antes un hombre me había hecho tan feliz y por eso me duele tener que decirte adiós, pero me consuelo sabiendo que nuestros caminos se volverán a cruzar tarde o temprano, algún día volveré a entrar en tu posada y ese día reuniré el valor suficiente para decirte Hola o al menos pedirte algo más que cidra.

Será mejor que deje de escribir antes de que haga de esta carta un libro; no es todo lo que te quiero decir pero será mejor que guarde algo para cuando reúna el valor suficiente para hablarte de nuevo, así tendré algo de que hablar además del hecho de que haces unas tortas deliciosas.

Siempre tuya,
XXX

P.D: Como tu lo dijiste alguna vez, amarte, a pesar de tus defectos, es la forma mas inusual, pura y perfecta de amar. Puedes contradecir toda mi carta recordándome tus pecados y aún así te seguiré amando, a mis ojos eres perfecto Kvothe, el Edena Ruh.
Kvothe es el mejor personaje de literatura fantástica que he conocido hasta el momento, lo llevaré siempre en mi corazón, con todos sus defectos y cualidades porque el chico supo robarse mi corazón. 

Gracias, Patrick Rothfuss, no me alcanzará la vida para agradecerte el hecho de crear un mundo tan maravilloso y darle vida a Kvothe, el hombre que me enseñó a amar la literatura una vez más.

2 comentarios :

Kyoko dijo...

wow! si que te inspiraste pretty, te confieso que lo leí a medias por miedo a spoilers. Definitivamente tengo que leer estos libros :d Besos

Michelle Mouse dijo...

Spoilers hay unos cuantos... Se me pasó avisarlos directamente, pondré la nota por sí acaso ^^
Me alegra que te haya gustado, intenté poner todos los sentimientos que no pude transmitir en la reseña :)