viernes, noviembre 28

Tardes de Pelis (15) – La bella y la bestia

Reencontrarse con tu infancia es relativamente sencillo cuanto ésta se encuentra representada en películas. Crecí con las películas de Disney, mis pensamientos de pequeña se encontraban llenos de princesas en apuros y apuestos príncipes azules que iban en su búsqueda, pero en toda esa maraña de niñas rosa se encontraba una muy peculiar princesa, una chica que prefería los libros antes que a un galán egocéntrico, en ese rinconcito se encontraba Bella.

Vamos, que la mayoría, si no todos, se la han visto o han oído hablar de ella; una chica de cabello castaño, cuyo padre en un inventor algo chiflado, que vive en una pequeña villa donde no sucede nada extraordinario, al menos hasta el día en que debe ir a buscar a su padre al castillo encantado donde habita una bestia.

Bella es una chica muy peculiar, lo que de niña me llamó mucho la atención ya que estaba acostumbrada a las princesas simplonas de Disney (ya saben, mucha belleza pero poca materia gris). Adora leer, desde historias fantásticas hasta las románticas, simplemente ama leer; pero además está decidida a que en su vida allá más que ser la esposa del guaperas de la villa, alias Gastón, más que encargarse de una casa y los hijos.

Para mí Bella es la semilla de mi recato hacía los libros cuyas protagonistas son demasiado Disney (aunque ya han cambiado un poco).

Por su lado la Bestia es de lo bestia que hay, mal chiste, lo sé. Es un príncipe egocéntrico que ignoró a una pobre anciana en apuros y ahora paga su crueldad y egoísmo con una apariencia terrible, aunque con su personalidad le va como anillo al dedo.

La trama es bastante común hoy en día, el bestia se redime cuando cae enamora de la bella chica; pero para que mentir, aún hoy en día me encanta la historia y estoy segura que tendré mis hijos y seguiré viendo la película una y otra vez junto a ellos. Creo que es eso exactamente lo que más me gusta de la historia, que aún cuando ya la he visto cientos de veces me sigo asombrando por los acontecimientos, sigo suspirando cuando la Bestia cambia con Bella, sigo soñando con el y vivieron felices para siempre como una niña.

Disney tiene ese poder, al menos en mí, el poder de hacerme regresar a mi niñez en una película.

1 comentario :

Jisela Riascos dijo...

Es muy bonito recordar esos momentos de la niñez en que anhelábamos también tener un "y vivieron felices para siempre", y al leer tu reseña han salido a flote esas emociones que esas películas me hacían sentir de pequeña. Por mi parte ésta es una de mis películas favoritas de Disney y me han entrado ganas de volver a verla :D Besos!