martes, diciembre 23

Días de sangre y resplandor – Laini Taylor

Hubo un tiempo en que un ángel y un demonio se enamoraron e imaginaron un mundo diferente. Pero no era el mundo en que vivían.
Una historia de amor dividida entre dos mundos
El nuestro, el de ellos
Una chica y dos pasados
El humano y el quimérico
Una guerra y dos ejércitos
Ángeles contra demonios
Un don y dos deseos
Paz y venganza
Pero una única historia de amor
Un amor capaz de cambiarlo todo
Laini Taylor  9786071125255  Alfaguara  514 páginas  Serie Daughter of Smoke and Bone
Serie Daughter of Smoke and Bone
1. Hija de humo y hueso
2. Días de sangre y resplandor
3. Sueños de dioses y monstruos

Reafirmo, empezar un libro con expectativas es un arma de doble filo y Laini Taylor no ha sabido inclinarla a su favor.

Hija de humo y hueso fue una novela excepcional por donde la mires, tenía ciertos baches pero nada que no pudiera ser obviado ante tal potencial; pero este libro, esta segunda parte ha derrumbado toda esa maravilla y la ha reemplazado por una mezcla absurda de acontecimientos que más que emoción me provoca aburrimiento.

Laini Taylor no sólo acaba el potencial de su universo de quimeras y ángeles, sino que también a su protagonista. Karou fue una chica que, si bien no me encantó completamente, me gustaba como protagonista; no era la chica patosa que cae rendida a los píes del guaperas sino que era fuerte, decidida, real; pero ahora no es más que un cascarón vacío al que se le notan los hilos del autor lo que le aporta incredibilidad, fastidio y bastante ridiculez al personaje.

Luego de medio libro leyendo a una Karou destrozada y manipulada de la manera más ridícula y patética, tengo que aguantarme el resto del libro llorando por un pueblo que ya no es el suyo y odiando a un hombre por amarla.
—Las almas muertas solo sueñan con la muerte —dijo el resucitador al emperador—. Los sueños insignificantes son para los hombres insignificantes. La vida es la que se expande para llenar los mundos. La vida te domina, o la muerte.
Primero. Sí, Karou no hace parte de las quimeras, no me importa que sea la resurrección de Madrigal, ella no es Madrigal. Karou vivió una vida como humana, se forjó una identidad así que ahora Taylor no puede venir y echar al traste dicha identidad sólo porque recuperó sus recuerdos. ¿Los recuerdos hacen a la persona? No, no lo creo, la ayudan a ser quién es pero no la hacen completamente. Por eso cada vez que leía cómo se refería a las quimeras, su pueblo, no me lo creía, hasta me fastidiaba un poco; bien, ella es una quimera, pero vivió 18 años alejada de Loramendi, 18 años en el que su pueblo eran los humanos no las quimeras ¿eso dónde nos deja?

Otra cosa, ¿dónde quedó la confusión? Si yo fuera Karou y ahora recuperara recuerdos de una vida pasada me sentiría confundida, hasta perdida; pero Karou no demostró nada, lo asimiló todo tan rápidamente que todavía no me lo acabo de creer.

Segundo. El tema del romance. No quise mencionarlo antes por miedo a que fuera spoiler. Lo acepto, soy de las que cree que entre Akiva y Madrigal había amor, no uno muy profundo, más bien había un pequeño retoño que podría haber florecido pero no lo hizo, se marchitó con la muerte de la quimera. Lo que me lleva a afirmar que no, entre Akiva y Karou no existe amor; ya lo he dicho, para mí Karou es una persona completamente diferente a Madrigal así que cuando la miro a ella y a Akiva sólo puedo ver retazos de un amor que pudo ser y no fue, lo que hay entre Akiva y Karou es una atracción derivada de una vida pasada pero no amor.

El romance sobra en esta historia, ha quedado claro que Laini Taylor no sabe manejarlo para que sea real, para que tenga chispa; por el contrario, en sus manos no es más que un títere que se enreda con sus propios hilos hasta asfixiarse. Tal vez si me hubiera presentado un fundamento más fuerte que la atracción de Akiva hacía Karou debido a su vida pasada me hubiera creído las cosas entre ellos dos, pero no, se ha conformado con crear el amor entre Madrigal y Akiva y se ha olvidado completamente del personaje que creó, se ha olvidado de Karou.
Resultaba evidente que cualquiera que se vistiera así, todo de blanco, tenía problemas. Al mirarlo deseó tener una pistola de paintball, pero mierda, no se puede meter todo en la maleta.
Zuzana y Mik han sido los dos personajes que sacaron la cara por el libro, si no fuera por ellos estoy segura de que lo abría abandonado y olvidado a su continuación en el estante. Zuzana sigue siendo la misma chica encantadora cuya personalidad desentona con su apariencia, me divertí de lo lindo durante las pocas páginas que aparecía. Estoy segura de que si hubiera aparecido más, el libro me habría gustado más.

La narración de la autora tuvo, a mi parecer, una transmutación en la primera parte del libro. Como dije en su reseña, el primer libro es una explosión de emociones y parte de esa explosión se debe a la prosa tan bella de la autora; pero en este segundo libro no sé que ha sucedido porque durante la primera mitad estuve a punto de dormirme repetidas veces y me fue casi imposible conectar con los personajes. Todo se debe a que durante esa primera mitad la historia no avanza, se ve estancada por las muestras de auto-compasión de Karou, llegué a pensar que no sucedería nada emocionante sino hasta las últimas páginas, menos mal me equivoqué y hacía la segunda mitad la autora recupera su prosa adictiva y las emociones vuelve a explotar, al menos en la mayoría de las páginas.

Días de sangre y resplandor ha sido decepcionante en todo el sentido de la palabra. Un libro que derrumba estrepitosamente todo el potencial que tenía su predecesor y que afirma la popular creencia de que las segundas partes son malas.

2 comentarios :

Estefania Alvarez dijo...

¡Hola!! paso muy de puntillas que tengo el primero esperando en mi estantería jeje y no quiero spoilearme ^^

Nina dijo...

Pos a ver. Lo leeré pronto nena a ver si nos animamos para leer el tercero juntas xD pero uff me da como pereza xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDd