martes, agosto 25

En mil pedazos – Anna Todd

Un amor peligroso.
Un amor rebelde.
Un amor infinito.
Una historia que nadie quiere que acabe y todo el mundo quiere vivir.
Tessa se acaba de despertar de un sueño. Es consciente de que era todo demasiado bonito para ser cierto… ¿Es posible volver a sonreír cuando todo se rompe en pedazos?
Ella y Hardin parecían hechos el uno para el otro, como dos almas gemelas, pero él lo ha roto todo, se ha acabado el sueño para siempre. ¿Cómo ha podido ser tan ingenua? Si quiere recuperarla, Hardin deberá luchar como nunca por lo que ha hecho. ¿Estará preparado? ¿Se puede perdonar todo?
Anna Todd  9788408135234  Planeta  580 páginas  Serie After

Serie After
1. After
2. En mil pedazos
3. Almas perdidas
4. Amor infinito

El final de After fue de infarto así que no dudé mucho al decidir si seguir la saga o no, lo que si fue un no rotundo fue hacerme con una copia en físico y legal del libro, lo siento pero hay libros mejores en los que gastarme mi dinero y el poco espacio que me queda en el cuarto.

Tenía esperanzas de que Tessa no empeorara, de hecho podría decir que tenía una minúscula esperanza de que ella empezara a mejorar y aplicara ese amor propio que jura y perjura tener. Es una lástima que ella pisoteara mis sentimientos y se comportara todavía peor en este libro; si antes me parecía que la chica no tenía personalidad, ahora en En mil pedazos me quedó más que confirmado que ella no sólo no tiene chispa como persona, sino que también carece de amor propio, vergüenza y cerebro.

Decirle tonTessa le queda corto, la chica se ha superado en imbecilidad, y no era algo sencillo de hacer. Es enserio, luego de lo que Hardin le hace en el primer libro, vuelve a él cual mariposa en primavera proclamando a los cuatro vientos un amor propio y una dignidad de las que obviamente carece, me aventuro a decir que ni siquiera conoce el significado de esas dos palabras, para que sigan en esa relación enferma y el perpetuo tira y afloja que nos presentaron en el primer libro.

Hardin, de verdad, hazle un favor al Universo y ve a ver al psiquiatra, te pagamos la consulta si quieres pero por favor, que te arreglen la maceta para que seas una persona y no un maniaco bipolar que dice amar a una persona pero en lugar de ofrecerle felicidad, le ofrece noches de lágrimas e inestabilidad emocional.

Me gustó conocer más del pasado de este personaje porque me ayudó a entender su accionar y su forma de ver el mundo, pero aún así siento y creo que el hombre necesita ser internado en un manicomio para que arregle su vida. Hardin no es una persona que te pueda ofrecer una relación sana, así que no entiendo, no comprendo la obsesión de algunas chicas con este personaje, si yo me encontrara un hombre como Hardin en mi vida, le daría un par de patadas en el cuatro letras y a otra flor mariposa.

El resto de los personajes brillan por su ausencia, no es que no aparezcan sino que me da completamente igual que lo hagan porque no aportan absolutamente nada a la historia. Son maniquíes que sólo hacen presencia y bulto en la trama; perfectamente los podría haber borrado y la historia no se hubiera visto afectada en lo más mínimo.

En cuanto a la trama, es más de lo mismo; vuelven los tira y afloja entre Tessa y Hardin, que lejos de parecerme entretenidos, me supieron a mico, son muy parecidos a los de una telenovela barata. Además, encontré escenas y situaciones demasiado absurdas, como por ejemplo las prácticas profesionales de Tessa, me es imposible creer que ella en su primer año consiga prácticas tan geniales, con paga, que te permitan trabajar en lo que te gusta y no llevando cafés, y, además, que te transfieran a otra ciudad como si fueras un trabajador más. Lo siento, pero me cuesta creer que un recién ingresado a la universidad pueda conseguir tales pasantías de la noche a la mañana, ni siquiera con influencias.

Anna Todd se valió de situaciones absurdas y diálogos sin sentidos para alargar una historia que pudo terminar en la mitad de las páginas, sin mencionar que el final que le dio a En mil pedazos afirma que lo que ella quería cuando publicaba en Wattpad era aumentar sus lectores en lugar de entregar una historia de calidad.

Como soy una masoquista auto-declarada, seguiré con la saga pero no en un futuro cercano, quiero recuperar las neuronas que perdí con este libro.

En mil pedazos es el claro de ejemplo de que las editoriales, algunas veces, piensan primero en el dinero que en la calidad de lo que venden. Con personajes planos, diálogos absurdos y situaciones cada vez más incongruentes; Anna Todd continúa una de las sagas de las que más se habla en los últimos meses.

4 comentarios :

Nina dijo...

En serio porque lees eso xDDDDDD y no el pistolero ay por favor xD

Ella Zegarra dijo...

de esos libros que lees por el puro placer de renegar y destruir jajajaja

Lau Parra dijo...

Hace mucho tiempo no pasaba por tu blog, está muy cambiadooo :o
Saluditos <3

Michelle Mouse dijo...

Chicas, sólo lo leo por el placer de hablar mal de un libro *u* Que de vez en cuando debo sacar la ponzoña de mi sistema ajajaja
Gracias por pasar, preciosas :*