sábado, abril 25

Algunas cosas no son para ti

¿Por qué la vida se vuelve más difícil a medida que creces? Sería genial si pudiéramos elegir vivir en El país de nunca jamás para tener aventuras todos los días junto a los niños perdidos, pelear contra los piratas de Garfio y volar junto a Peter con la ayuda de Campanita. Todo sería mucho más sencillo si aquella tierra de ensueño existiera, si pudieras dejar de crecer y ser un niño para siempre.

Pero la realidad es, que Neverland no existe en el mundo tangible, sólo existe en los sueños, allí puedes descansar del ajetreo diario de convertirte en adulto, puedes olvidar tu relación enfermiza con la vida.

La vida es coqueta, juega contigo todos los días, te hace sentir que el tiempo es tuyo y que no hay nada que no te sea posible; pero justo cuando crees que vas a conseguir todo lo que te propones, esa coqueta te da un par de bofetadas y te regresa a la cruda realidad donde el tiempo se te escapa de las manos sin que puedas hacer nada, donde tus fuerzas se acaban y lo único que quieres hacer es recostarte en tu cama y escuchar a Ed Sheeran hasta la saciedad, o al menos hasta que esa coqueta vuelva a tocar tu puerta y vuelvas a caer a sus pies como una tonta. Es una relación enferma pero necesaria para todo aquel que se convierte adulto.

No tengo palabras para disculparme con ustedes y con este espacio por el abandono, no hace falta que les dé excusas porque no existen, sólo soy yo lidiando con la vida, los pocos días que tengo libre me la paso escuchando música en la cama o durmiendo, no tengo energías para leer ni mucho menos para escribir, en esos días sólo quiero dormir y despejar mi mente de los problemas.

No, no abandonaré este espacio como hace un año, estoy decidida a continuar junto a ustedes, si me lo permiten, sólo que por ahora el viaje se hará más lento.

No haré promesas que no pueda cumplir, así que...

Nos leemos pronto.